jueves, 1 de mayo de 2014

kundera

No existe posibilidad alguna de comprobar cual de las decisiones es la mejor, porque no existe comparación alguna. El hombre lo vive todo a la primera y sin preparación. Como si un actor interpretase su obra sin ningún tipo de ensayo. Pero ¿qué valor puede tener una vida si el primer ensayo para vivir es ya la vida misma? Por eso la vida parece un boceto. Pero ni siquiera boceto es la palabra precisa, porque un boceto es siempre un borrador de algo, la preparación para un cuadro, mientras que el boceto de nuestra vida es un boceto para nada, un borrador sin cuadro.

1 comentario:

Candela Rodríguez dijo...

Tremenda sentencia..."un borrador sin cuadro".

un abrazo!
concdecandela.blogspot.com